martes, 3 de mayo de 2016
Un nefasto día, José Ulloa salió de Ronda a caballo para ir a torear a Málaga, teniendo que volver a Ronda a consecuencia de una caída del caballo. Al llegar a su casa encontró la puerta cerrada, y al entrar vio a su mujer muy turbada y nerviosa, recelando por su parte infidelidad, registró toda la casa sin encontrar a nadie, tras lo cual con la necesidad de saciar su sed se dirigió a una tinaja donde encon-tró escondido al amante de su mujer; Pepe "El Listillo", un acólito de la parroquia rondeña de Santa María la Mayor. En el acto El Tragabuches mató al amante y después a su mujer lanzándola por la ventana.
Tras el desgraciado acontecimiento, el torero no halló otra solución para su vida destruida, más que alistarse en la cuadrilla de “Los Siete Niños de Écija dirigida por entonces por Juan Palomo. En dicha cuadrilla permaneció hasta su disolución, alcanzando un gran renombre como destacado bandolero. Al llegar la disolución la mayoría de los miembros de la cuadrilla fueron recibiendo el indulto, pero no lo hubo sin embargo para José Ulloa “El Tragabuches cuya huella se pierde en absoluto desde ese mo-mentoro, más conocido como Pasos Largos nació en la población de El Burgo, muy cerca de Ronda (Málaga), y ha pasado a la historia del bandolerismo como el último bandolero andaluz. Su familia vivía cómodamente cultivando tierras y regentando una pequeña venta en el Puerto de los Empedrados entre El Burgo y Ronda. Poco después se trasladaron al Cortijo de la Romerosa, donde “Pasos Largos” aprendió a leer y a escribir con la ayuda de los maestros rurales que acudían a los cortijos de la zona.
Una rubia linda y joven, toma un avión con destino a Nueva York, con pasaje en clase turista. Cuando aborda el avión, busca su asiento, pero al pasar por los de primera clase, nota que son más grandes y confortables, entonces decide sentarse en el primero que encuentra vacío.
Cuando la azafata chequea su ticket, le informa que su asiento está en clase turista, a lo que la rubia responde:
-Soy linda, joven y rubia. Me quedo hasta llegar a Nueva York.
La azafata frustrada, va a la cabina del capitán a informar del incidente. El capitán se dirige a la rubia y le dice que debe abandonar el asiento. Y la rubia responde:
-Soy linda, joven y rubia. Me quedo hasta llegar a Nueva York.
El capitán por no causar alboroto, se retira a la cabina y comenta con el copiloto. El copiloto le dice que su novia es rubia y que sabe qué hacer.
El copiloto se acerca a la rubia y le susurra algo al oído. La rubia se levanta inmediatamente agradeciendo y abraza al copiloto, y toma su asiento en clase turista.
El piloto y la azafata asombrados le preguntan qué le dijo para convencerla.
El copiloto responde:
-Le dije que los asientos de primera clase no van a Nueva York.
lunes, 2 de mayo de 2016
Bush le contaba a la Reina de Inglaterra que había un teléfono rojo en el infierno y que iba a hablar con el diablo para pedirle autorización para usarlo.
Rápidamente, fue y le pidió al diablo permiso para hacer una llamada a los EE.UU., para saber como quedaba el país después de su partida. El diablo le concedió la llamada y habló durante 2 minutos.
Al colgar, el diablo le dijo que el costo de la llamada eran 3 millones de dólares, y Bush le pagó.
Al enterarse de esto, la reina de Inglaterra quiso hacer lo mismo y llamó a Inglaterra durante 5 minutos. El diablo le paso una cuenta de 10 millones de libras. Néstor Kirchner también sintió ganas de llamar a Argentina para ver como había dejado el país, y habló durante 3 horas. Cuando colgó, el diablo le dijo que eran 25 centavos. Kirchner se quedo atónito, pues había visto el costo de las llamadas de los demás, así que le preguntó por que era tan barato llamar a Argentina........y el diablo le respondió:
"Mirá, viejo... con la cantidad de desocupados, los paros en los hospitales públicos, los docentes de Santa Cruz, los piqueteros que cortan las calles, la desnutrición infantil, la falta de justicia, la impunidad, la inseguridad ciudadana, los secuestros y el Ministro Sensación, la mala calidad de la
enseñanza, la corrupción del gobierno, Los dos Fernandez, La Garré ... tienes a Argentina hecha un desastre, un caos, un infierno............
y de "infierno" a "infierno", la llamada es "local".
domingo, 1 de mayo de 2016
Sé que has vivido muchas cosas duras, que has sufrido en muchos aspectos y sé que conmigo tuviste las ganas de, por fin, hacer algo muy bien y que viste la oportunidad de curar viejas heridas a través de la maternidad porque, ¿acaso no enriquece y hace crecer a alguien como persona el saber que estás criando y alimentando a un bebé del mejor modo que se puede? ¿Acaso no supone una motivación y un orgullo saber que estás dando lo mejor de ti para hacer de tus hijos personas de bien? ¿Acaso no es el compartir, el dar, el ofrecer lo mejor de una el momento en que se cierra el círculo perfecto entre lo que uno es y lo que el otro puede llegar a ser? Porque cuando una es madre lo mejor que puede ofrecer no son juguetes, ni regalos, ni la mejor ropa, sino su cariño, su tiempo y su amor. Y esto, aunque quede mal decirlo, no todas las madres (ni todos los padres) lo dan del mismo modo. ¿Que por qué digo esto, mamá? Pues porque quiero que sepas que el día que no estés, el día que me faltes, el día que te vayas, tu legado permanecerá en mí para siempre. Tus palabras, tus besos, tus caricias, tu cariño... y tus imperfecciones. Todo ello quedará en mí, en mi aprendizaje, en mi vida, en mi manera de ser, y yo lo transmitiré también a mis hijos para que, en cierto modo, cada nueva generación sea un poco de quien tú eres.
Sé que has vivido muchas cosas duras, que has sufrido en muchos aspectos y sé que conmigo tuviste las ganas de, por fin, hacer algo muy bien y que viste la oportunidad de curar viejas heridas a través de la maternidad porque, ¿acaso no enriquece y hace crecer a alguien como persona el saber que estás criando y alimentando a un bebé del mejor modo que se puede? ¿Acaso no supone una motivación y un orgullo saber que estás dando lo mejor de ti para hacer de tus hijos personas de bien? ¿Acaso no es el compartir, el dar, el ofrecer lo mejor de una el momento en que se cierra el círculo perfecto entre lo que uno es y lo que el otro puede llegar a ser? Porque cuando una es madre lo mejor que puede ofrecer no son juguetes, ni regalos, ni la mejor ropa, sino su cariño, su tiempo y su amor. Y esto, aunque quede mal decirlo, no todas las madres (ni todos los padres) lo dan del mismo modo. ¿Que por qué digo esto, mamá? Pues porque quiero que sepas que el día que no estés, el día que me faltes, el día que te vayas, tu legado permanecerá en mí para siempre. Tus palabras, tus besos, tus caricias, tu cariño... y tus imperfecciones. Todo ello quedará en mí, en mi aprendizaje, en mi vida, en mi manera de ser, y yo lo transmitiré también a mis hijos para que, en cierto modo, cada nueva generación sea un poco de quien tú eres.
Sé de buena tinta que, desde que nací, has intentado hacer las cosas bien, o muy bien. El miedo a fallar, el miedo a equivocarte, el miedo a dejar de hacer cosas importantes o a hacer cosas que pudieran dañarme te han hecho estar muy pendiente de todo y sé que esto te genera un poco de ansiedad. Ansiedad o miedo, a que la persona más importante de tu vida, yo, pueda reprocharte algo como a veces, en tu interior, le reprochas a tus padres. Y ya me ves, sentado para agradecértelo, así que algo habrás hecho muy bien, pese a que a veces no sientes exactamente eso.
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