lunes, 2 de mayo de 2016
Bush le contaba a la Reina de Inglaterra que había un teléfono rojo en el infierno y que iba a hablar con el diablo para pedirle autorización para usarlo.
Rápidamente, fue y le pidió al diablo permiso para hacer una llamada a los EE.UU., para saber como quedaba el país después de su partida. El diablo le concedió la llamada y habló durante 2 minutos.
Al colgar, el diablo le dijo que el costo de la llamada eran 3 millones de dólares, y Bush le pagó.
Al enterarse de esto, la reina de Inglaterra quiso hacer lo mismo y llamó a Inglaterra durante 5 minutos. El diablo le paso una cuenta de 10 millones de libras. Néstor Kirchner también sintió ganas de llamar a Argentina para ver como había dejado el país, y habló durante 3 horas. Cuando colgó, el diablo le dijo que eran 25 centavos. Kirchner se quedo atónito, pues había visto el costo de las llamadas de los demás, así que le preguntó por que era tan barato llamar a Argentina........y el diablo le respondió:
"Mirá, viejo... con la cantidad de desocupados, los paros en los hospitales públicos, los docentes de Santa Cruz, los piqueteros que cortan las calles, la desnutrición infantil, la falta de justicia, la impunidad, la inseguridad ciudadana, los secuestros y el Ministro Sensación, la mala calidad de la
enseñanza, la corrupción del gobierno, Los dos Fernandez, La Garré ... tienes a Argentina hecha un desastre, un caos, un infierno............
y de "infierno" a "infierno", la llamada es "local".
domingo, 1 de mayo de 2016
Sé que has vivido muchas cosas duras, que has sufrido en muchos aspectos y sé que conmigo tuviste las ganas de, por fin, hacer algo muy bien y que viste la oportunidad de curar viejas heridas a través de la maternidad porque, ¿acaso no enriquece y hace crecer a alguien como persona el saber que estás criando y alimentando a un bebé del mejor modo que se puede? ¿Acaso no supone una motivación y un orgullo saber que estás dando lo mejor de ti para hacer de tus hijos personas de bien? ¿Acaso no es el compartir, el dar, el ofrecer lo mejor de una el momento en que se cierra el círculo perfecto entre lo que uno es y lo que el otro puede llegar a ser? Porque cuando una es madre lo mejor que puede ofrecer no son juguetes, ni regalos, ni la mejor ropa, sino su cariño, su tiempo y su amor. Y esto, aunque quede mal decirlo, no todas las madres (ni todos los padres) lo dan del mismo modo. ¿Que por qué digo esto, mamá? Pues porque quiero que sepas que el día que no estés, el día que me faltes, el día que te vayas, tu legado permanecerá en mí para siempre. Tus palabras, tus besos, tus caricias, tu cariño... y tus imperfecciones. Todo ello quedará en mí, en mi aprendizaje, en mi vida, en mi manera de ser, y yo lo transmitiré también a mis hijos para que, en cierto modo, cada nueva generación sea un poco de quien tú eres.
Sé que has vivido muchas cosas duras, que has sufrido en muchos aspectos y sé que conmigo tuviste las ganas de, por fin, hacer algo muy bien y que viste la oportunidad de curar viejas heridas a través de la maternidad porque, ¿acaso no enriquece y hace crecer a alguien como persona el saber que estás criando y alimentando a un bebé del mejor modo que se puede? ¿Acaso no supone una motivación y un orgullo saber que estás dando lo mejor de ti para hacer de tus hijos personas de bien? ¿Acaso no es el compartir, el dar, el ofrecer lo mejor de una el momento en que se cierra el círculo perfecto entre lo que uno es y lo que el otro puede llegar a ser? Porque cuando una es madre lo mejor que puede ofrecer no son juguetes, ni regalos, ni la mejor ropa, sino su cariño, su tiempo y su amor. Y esto, aunque quede mal decirlo, no todas las madres (ni todos los padres) lo dan del mismo modo. ¿Que por qué digo esto, mamá? Pues porque quiero que sepas que el día que no estés, el día que me faltes, el día que te vayas, tu legado permanecerá en mí para siempre. Tus palabras, tus besos, tus caricias, tu cariño... y tus imperfecciones. Todo ello quedará en mí, en mi aprendizaje, en mi vida, en mi manera de ser, y yo lo transmitiré también a mis hijos para que, en cierto modo, cada nueva generación sea un poco de quien tú eres.
Sé de buena tinta que, desde que nací, has intentado hacer las cosas bien, o muy bien. El miedo a fallar, el miedo a equivocarte, el miedo a dejar de hacer cosas importantes o a hacer cosas que pudieran dañarme te han hecho estar muy pendiente de todo y sé que esto te genera un poco de ansiedad. Ansiedad o miedo, a que la persona más importante de tu vida, yo, pueda reprocharte algo como a veces, en tu interior, le reprochas a tus padres. Y ya me ves, sentado para agradecértelo, así que algo habrás hecho muy bien, pese a que a veces no sientes exactamente eso.
sábado, 13 de abril de 2013
jueves, 21 de junio de 2012
Cena de celebración del cumpleaños de S.M. el Rey.
Asisten a la cena personalidades de la realeza, la política, la nobleza,
etc....
En esto que los invitados se sientan a la mesa.
Deslumbrados por el lujo de la Mesa, Sonsoles le dice a su marido:
- Ay, José Luís, mira qué cubiertos más monos. De Oro puro con brillantes
y esmeraldas incrustados. ¡Anda Porfa, cógeme uno de recuerdo!! Yo tengo
que tener uno de esos para casa...
- Pero, Sonsoles, por favor...
- ¡Ni por favor ni leches!!! Tu me coges un cubierto ahora mismo...
- Bueno, bueno, no te pongas así.
Así que el presidente disimuladamente, coge un cuchillo y se lo guarda en
la chaqueta....
Justo enfrente del Matrimonio Zapatero, se encontraban al otro lado Rajoy
y su esposa que vieron la faena.
Ella le dice a su marido:
- Anda Mariano, cariño, cógeme tu uno a mí.
- Pero por el amor de Dios, ¿cómo voy a hacer eso?
- Tu también. Y no me discutas...
- Bueno, lo que tu digas.
Así que con el mismo disimulo que Zapatero, Rajoy se dispone
a coger el cuchillo pero su mano tonta en la que tiene el tembleque le
traiciona, con la mala suerte que el cuchillo golpea varias veces una
copa, ...clin, clin, clin, clin, clin....
Se hace un silencio, y sonrojado sin saber que hacer, se levanta y para
salir del paso alza la copa y dice:
- Brindemos por su Majestad el Rey Don Juan Carlos, por que cumpla muchos
más. ¡¡¡Felicidades Majestad!!!
Todos brindan, y Rajoy, se sienta aliviado.
- De verdad, Mariano, que torpe eres. Pero yo no me quedo sin
mi cuchillo, así que ya lo puedes ir cogiendo.
- Pero cariño, ya ves que no puedo. Déjalo estar.
- Que no, que no y que no... que la Sonsoles tiene su cuchillo y yo
también quiero uno.
-Ufff, de verdad, que mira que te pones pesadita...pero en fin, la verdad
es que el cubierto es valioso.
Así que de nuevo se dispone a coger el cuchillo, pero nuevamente su mano
le traiciona y vuelve a golpear la copa. Clin, clin, clin, clin, clin...
Una vez más, se hace un silencio sepulcral, por lo que Rajoy
tiene que ponerse de nuevo en pie y dice:
- Un brindis por su Majestad la Reina Doña Sofía por ser tan
buena anfitriona y estar tan guapa.
¡¡¡Sofía, guapa!!!
Todos brindan y el se siente de nuevo aliviado.
- Eres un inútil!!! No eres capaz de coger para mí un miserable cuchillo.
- Pero es que ....
-Ni es que ni nada!!! Quiero mi cuchillo y lo quiero ahora.
- Pero no puede ser, ya ves que mi temblorosa mano no me lo permite....
-¿Que no te lo permite? Pues ya te lo puede ir permitiendo, porque cómo no
me consigas el cuchillo ahora mismo, te monto el espectáculo aquí delante
de todo el mundo.
- Pero no seas así...
- Ni así ni nada. Ya me lo puedes ir cogiendo. Y no metas la pata, suelto
delante de todo el mundo que me divorcio de ti.
Así que Mariano, ante la furia de su mujer, decide volver a intentar
coger de nuevo el cuchillo, pero ...clin, clin, clin, clin, clin...
Silencio total, sudores fríos recorren su frente. Se pone en pie y
viendo la cara de furia de su mujer dice:
- Permítanme que les haga un truco de magia. ¿Ven este cuchillo que tengo
en mi mano? Pues lo voy a hacer desaparecer:
Lo introduzco en mi chaqueta, doy unos pases mágicos flus, flis, flas,
y...
…..
¡¡¡¡¡¡¡Zapatero, mírate la chaqueta!!!!!!!
Asisten a la cena personalidades de la realeza, la política, la nobleza,
etc....
En esto que los invitados se sientan a la mesa.
Deslumbrados por el lujo de la Mesa, Sonsoles le dice a su marido:
- Ay, José Luís, mira qué cubiertos más monos. De Oro puro con brillantes
y esmeraldas incrustados. ¡Anda Porfa, cógeme uno de recuerdo!! Yo tengo
que tener uno de esos para casa...
- Pero, Sonsoles, por favor...
- ¡Ni por favor ni leches!!! Tu me coges un cubierto ahora mismo...
- Bueno, bueno, no te pongas así.
Así que el presidente disimuladamente, coge un cuchillo y se lo guarda en
la chaqueta....
Justo enfrente del Matrimonio Zapatero, se encontraban al otro lado Rajoy
y su esposa que vieron la faena.
Ella le dice a su marido:
- Anda Mariano, cariño, cógeme tu uno a mí.
- Pero por el amor de Dios, ¿cómo voy a hacer eso?
- Tu también. Y no me discutas...
- Bueno, lo que tu digas.
Así que con el mismo disimulo que Zapatero, Rajoy se dispone
a coger el cuchillo pero su mano tonta en la que tiene el tembleque le
traiciona, con la mala suerte que el cuchillo golpea varias veces una
copa, ...clin, clin, clin, clin, clin....
Se hace un silencio, y sonrojado sin saber que hacer, se levanta y para
salir del paso alza la copa y dice:
- Brindemos por su Majestad el Rey Don Juan Carlos, por que cumpla muchos
más. ¡¡¡Felicidades Majestad!!!
Todos brindan, y Rajoy, se sienta aliviado.
- De verdad, Mariano, que torpe eres. Pero yo no me quedo sin
mi cuchillo, así que ya lo puedes ir cogiendo.
- Pero cariño, ya ves que no puedo. Déjalo estar.
- Que no, que no y que no... que la Sonsoles tiene su cuchillo y yo
también quiero uno.
-Ufff, de verdad, que mira que te pones pesadita...pero en fin, la verdad
es que el cubierto es valioso.
Así que de nuevo se dispone a coger el cuchillo, pero nuevamente su mano
le traiciona y vuelve a golpear la copa. Clin, clin, clin, clin, clin...
Una vez más, se hace un silencio sepulcral, por lo que Rajoy
tiene que ponerse de nuevo en pie y dice:
- Un brindis por su Majestad la Reina Doña Sofía por ser tan
buena anfitriona y estar tan guapa.
¡¡¡Sofía, guapa!!!
Todos brindan y el se siente de nuevo aliviado.
- Eres un inútil!!! No eres capaz de coger para mí un miserable cuchillo.
- Pero es que ....
-Ni es que ni nada!!! Quiero mi cuchillo y lo quiero ahora.
- Pero no puede ser, ya ves que mi temblorosa mano no me lo permite....
-¿Que no te lo permite? Pues ya te lo puede ir permitiendo, porque cómo no
me consigas el cuchillo ahora mismo, te monto el espectáculo aquí delante
de todo el mundo.
- Pero no seas así...
- Ni así ni nada. Ya me lo puedes ir cogiendo. Y no metas la pata, suelto
delante de todo el mundo que me divorcio de ti.
Así que Mariano, ante la furia de su mujer, decide volver a intentar
coger de nuevo el cuchillo, pero ...clin, clin, clin, clin, clin...
Silencio total, sudores fríos recorren su frente. Se pone en pie y
viendo la cara de furia de su mujer dice:
- Permítanme que les haga un truco de magia. ¿Ven este cuchillo que tengo
en mi mano? Pues lo voy a hacer desaparecer:
Lo introduzco en mi chaqueta, doy unos pases mágicos flus, flis, flas,
y...
…..
¡¡¡¡¡¡¡Zapatero, mírate la chaqueta!!!!!!!
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