miércoles, 22 de junio de 2016

Parte primera
En la cual se trata del principio de caballería

isminuyeron la caridad, la lealtad, la justicia y la verdad en el mundo. Y comenzaron la enemistad, la deslealtad, la injuria y la falsedad; y por esto cundió el error y la perturbación en el pueblo de Dios; el cual pueblo había sido ordenado para que Dios sea amado, conocido, honrado, servido y temido por el hombre.
      
Cuando en el mundo cundió el menosprecio de la justicia por disminución de caridad, fue preciso desde un principio que la justicia retornase por su honor, mediante el temor.
      Por esto fueron hechos milenarios en todo el pueblo, siendo escogido y elegido, entre los mil que formaban el milenario, el que fuese más amable, y más sabio, más leal, más fuerte, de más noble ánimo, de mejor instrucción y de mejores costumbres que los demás.
       También fue buscada entre todas las bestias la más bella, la más ágil y que con más nobleza pueda sostener el trabajo; pues debía ser la más conveniente para el servicio del hombre. Y porque el caballo es la bestia más noble y más conveniente para el servicio del hombre, fue elegido el caballo entre todas las bestias y fue entregado al hombre elegido entre mil. Y por esto este hombre elegido es llamado caballero.
      Cuando se hubo entregado la más noble bestia al hombre más noble, fue también conveniente que se escogieran y eligieran las armas que sean más nobles y más eficaces para combatir y defender al hombre de heridas y de la muerte. Y se entregaron estas armas al caballero, y éste se las apropió.
      A quien quiera, pues, entrar en el orden de caballería, le conviene meditar y pensar en sus nobles principios; y conviene que la nobleza de su ánimo y su buena educación concuerden y convengan con el principio de la caballería.
      Por esto también es inconveniente que el orden de caballería reciba en sus honras a sus enemigos, o a los que por su modo de ser y de obrar son contrarios a sus principios.
      El amor y el temor se convienen contra el desamor y el menosprecio; y por esto conviene que el caballero, por la nobleza de su ánimo y buenas costumbres, y por un honor tan alto y tan grande como el que se le ha hecho por elección, por el caballo y las armas, sea amado y temido de las gentes; y que por el amor que recibe, devuelva caridad y ejemplo; y por el temor que causa, devuelva verdad y justicia.
      6. El varón, en cuanto tiene más buen sentido y es más inteligente que las hembras, también puede ser mejor que las mujeres. Porque si no fuese tan poderoso para ser bueno como la mujer, seguiríase que bondad y fuerza de naturaleza serían contrarias a bondad de ánimo y buenas obras. Por donde, así como el hombre por su naturaleza, se halla en mejor disposición de tener noble valor y ser más bueno que la hembra; del mismo modo se halla también mejor preparado que la hembra para hacerse malo. Y esto es precisamente para que, por su mayor nobleza y valor, tenga mayor mérito, siendo bueno, que la mujer.

lunes, 20 de junio de 2016


Querida Mamá,
En la distancia que nos embarga en está ocasión, déjame expresarte unas cuantas palabras:
Primero, déjame decirte que te amo, ¡te amo! Y sé sin lugar a dudas, que con el tiempo, las aventuras de la vida, y la montaña rusa de los sentimientos, cada día te amaré más.
En segundo lugar, perdóname, por no saber utilizar las palabras adecuadas, por si algún momento de mi vida no logré hacer que tu corazón sonriera como te lo mereces.
En tercer lugar, mamá; te perdono por las palabras que en algún momento pudieron salir de tu boca causándome dolor, te perdono por la distancia que a veces he sentido, y por esas cosas que están mal sin estarlo. El amor cubre las faltas, las mías y las tuyas, y pese a todo, entre tú y yo siempre habrá mucho amor.
En cuarto lugar, pero no menos importante, mamá te amo aún más por la hermosa mujer que eres, por la hermosa gracia, fortaleza y sabiduría que reflejas. Te amo por tu entrega, por tu paciencia y por tu amor.
Que tus días estén siempre llenos de bendición, y que la vida siempre te dé amor así como yo espero dártelo también. Gracias por ser parte de la mujer que soy, y gracias por tu vida, este día y todos los días

miércoles, 15 de junio de 2016

Contigo cielo, volvi a creer una vez mas, dandole fuerza a mi corazon, a mi alma, a mi ser,

Sólo te pido que no cambies , que sigas asi , con tus alegrias , con tus risas , con tu ternura ya no me quedan palabras que salgan de mis pensamientos, para describir ,lo que por ti yo siento.

domingo, 5 de junio de 2016

_Capitán, idos con Dios, y dispensad que, acusado, dudara de vuestro honor. Tornó Martínez la espalda con brusca satisfacción, e Inés, que le vio partirse, resuelta y firme gritó: _Llamadle, tengo un testigo. Llamadle otra vez, señor Volvió el capitán don Diego, sentose Ruiz de Alarcón, la multitud aquietose y la de Vargas siguió: _Tengo un testigo a quien nunca faltó verdad ni razón. _¿Quién? _Un hombre que de lejos nuestras palabras oyó, mirándonos desde arriba. _¿Estaba sobre un balcón? _No, que estaba en un suplicio donde ha tiempo que expiró _¿Luego está muerto? _No, que vive. _¡Estáis loca, vive Dios! _¿Quién fue? _El Cristo de la Vega, a cuya faz perjuró. Pusiéronse en pie los jueces al nombre del Redentor, escuchando con asombro tan excelsa apelación. Reinó un profundo silencio de sorpresa y de pavor, y Diego bajó los ojos de vergüenza y confusión. Un instante con los jueces, don Pedro, en secreto, habló, y levantose diciendo con respetuosa voz: "_La ley es ley para todos; tu testigo es el mejor, mas para tales testigos no hay más tribunal que Dios. Haremos... lo que sepamos; escribano, al caer el sol al Cristo que está en la Vega tomaréis declaración."[...] Está el Cristo de la Vega la cruz en tierra posada, los pies alzados del suelo poco menos de una vara; hacia la severa imagen un notario se adelanta, de modo que con el rostro al pecho santo llegaba. A un lado tiene a Martínez,

miércoles, 1 de junio de 2016

Mi querido amor Hace un días que no escribo unas letras para ti, y eso es imperdonable: sé que esperas mis carta y no tengo derecho de privarte de la felicidad que mis letras te dan. Estas letras tienen algo de lluvia, algo de gris y todo me lo anuncia el cielo y el sol que se va pronto. Mientras escribo estas letras escucho música que me envuelve y me lleva hasta donde estás tú. Cierro mis ojos y trato de tocarte, de sentir tus manos sobre mí y hoy quiero escribirte algo diferente. No quiero extrañarte, quiero soñar y pensar que estás conmigo. Quiero estar loco hoy, pues te necesito, te extraño tanto que hasta me falta el aire. Me refugio en mi sueño, pues allí te puedo besar y no dejaría que el tiempo pasara, detendría los relojes del mundo para que sólo quedáramos tú y yo sin tiempo, sólo amándonos. Hoy no te quiero sentir lejos, mi amor. Hoy no quiero extrañarte, estoy muy solo y quiero tenerte conmigo, quisiera que las distancias no existieran. Hoy es un tiempo extraño, es un tiempo de extrañar más que en otros tiempos, y no quiero. Quiero hacer locuras, tapar los calendarios, no quiero nada que nos diga lo lejos que estamos me comprendes

lunes, 30 de mayo de 2016

Abreviemos de razones. Diego Martínez, mi padre, que un hombre ha entrado dentro mi aposento sabe; y así quien mancha mi honra con la suya me la lave; o dadme mano de esposo o libre de vos dejadme. Mirola Diego Martínez atentamente un instante, y echando a un lado el embozo repuso palabras tales: _Dentro de un mes, Inés mía, parto a la guerra de Flandes; al año estaré de vuelta y contigo en los altares. Honra que yo te desluzca, con honra mía se lave, que por honra vuelven honra hidalgos que en honra nacen. _Júralo _exclamó la niña. _Más que mi palabra vale no te valdrá un juramento. _Diego, la palabra es aire _¡Vive Dios que está tenaz! Dalo por jurado y baste. _No me basta, que olvidar puedes la palabra en Flandes. _¡Voto a Dios! ¿Qué más pretendes? _Que a los pies de aquella imagen lo jures como cristiano del Santo Cristo delante. Vaciló un punto Martínez mas porfiando que jurase llevole Inés hasta el templo que en medio la vega yace. Enclavado en un madero, en duro y postrero trance, ceñida la sien de espinas, descolorido el semblante, veíase un crucifijo teñido de tanta sangre, a quien Toledo devota acude hoy en sus azares. Ante sus plantas divinas llegaron ambos amantes. Y haciendo Inés que Martínez los sagrados pies tocase, preguntóle: "Diego, juras a tu vuelta desposarme?" Contestole el mozo: "¡Sí, juro! Y ambos del templo se salen.

viernes, 27 de mayo de 2016

respondiole la cristiana _ si me quitas a mi padre, mis amigos y mis damas? Vuélveme, vuélveme, moro, a mi padre y a mi patria, que mis torres de León valen más que tu Granada. Escuchola en paz el moro, y manoseando su barba, dijo, como quien medita, en la mejilla una lágrima: Si tus castillos mejores que nuestros jardines son, y son más bellas tus flores, por ser tuyas, en León, y tú diste tus amores a alguno de tus guerreros, hurí del Edén, no llores, vete con tus caballeros.
Y dándole su caballo y la mitad de su guardia, el capitán de los moros volvió en silencio la espalda.